Presentación del libro “La Madriguera”, de Milton Fornaro

12/Jul/2016

Cámara Uruguaya del Libro

Presentación del libro “La Madriguera”, de Milton Fornaro

Hoy a las 19.00 horas, en el Centro Cultural de España, el autor minuano Milton Fornaro presenta su novela “La Madriguera”. Se trata de una obra de ficción que alude a episodios imborrables vividos por el pueblo judío en el siglo pasado: persecuciones, campos de concentración, Holocausto, lucha por la independencia y fundación del Estado de Israel, entre otros.
Sin duda todo era una gran broma de Dios.
¿El Dios de quién?, se preguntaba.
¿El de los judíos?
¿El de Hitler y de los nazis?
MILTON FORNARO nació en Minas, Uruguay. Es autor de una obra teatral Coquita Superestar (1992) y de nueve libros de cuentos, a partir de 1967. Como novelista ha publicado: Hoy fue uno de esos días (1993), Si le digo le miento (2003), Cadáver se necesita (2006), Teoría del iceberg (2008), Un señor de la frontera (2009). Por Si le digo le miento obtuvo el premio internacional Grinzane Cavour 2005 para escritores sudamericanos. Esta novela, fue publicada en Italia en el 2007. Murmuraciones inútiles recibió el Premio Nacional de Literatura (2005).
En 2009 fue finalista del premio Planeta–Casa de América por la novela Un señor de la frontera. Ese mismo año fue distinguido con el premio Juan José Morosoli por el conjunto de su obra. En 2013 la serie policiaca de televisión Cadáver se necesita basada en su novela homónima fue una de las cuatro finalistas mundiales de los premios Emmy.
EL LIBRO
La historia comienza en el Palacio Durazno, en el Montevideo actual. Los medios de comunicación anuncian el hallazgo de restos humanos mientras llevaban a cabo tareas para exterminar las ratas que invadían el edificio. El detective Arquímedes B. Carson, sumergido en una anodina vida de vicio y privaciones, tiene entre sus manos finalmente un caso que resulta interesante. Ayudado por su amante, Ruth Goldwicz, comenzará a desentrañar el secreto que encierra el misterioso esqueleto. La investigación lo llevará más lejos de lo que jamás hubiera imaginado, y la acción se trasladará a uno de los episodios más nefastos en la historia de la humanidad: el holocausto.
A partir de allí el lector recorrerá alternativamente el siniestro escenario de la shoá, la terrible realidad de los campos de concentración, hasta que la acción lo guiará hacia Buenos Aires, donde los agentes del Mossad planifican el secuestro y traslado a Israel del criminal nazi Adolf Eichmann, para finalmente retornar a Montevideo y cerrar el círculo de la historia.
En esta novela apasionante y ambiciosa, Milton Fornaro conduce al lector por diferentes escenarios y momentos históricos, donde sus personajes deambulan buscando desvelar las más profundas interrogantes sobre el origen, la identidad y la verdad.
LOS PERSONAJES
AARÓN GOLDWICZ: Huérfano, criado por Germe Reshe (tal vez su abuela) en los bosques de Casubia, al noroeste de Danzig, en el delta del Vístula. Posteriormente pasa a vivir en la casa de del rabino Sholem Jonás Kucek en las afueras de Danzig. El 1 de septiembre de 1939 es recluido en el campo de concentración de Stutthof, donde hace todo para sobrevivir. Liberado, viaja a Montevideo y pasa a vivir en el Palacio Durazno. Muere en 1991.
SHOLEM JONÁS KUCEK: Rabino jasídico que vive y ejerce en las afueras de Danzig.
BEILE RIVKE: Esposa de Sholem Jonás Kucek.
NATHAN KUCEK RIVKE: Hijo de Sholem y Beile. También rabino. Compañero de estudios y hermano de crianza de Aarón, ingresan juntos al campo de concentración. Condenado al frente ruso desaparece en fecha indeterminada y en circunstancias poco claras.
HINDELE MOSKVER: Esposa de Nathan. Es asesinada por una patota de nazis en las calles de Danzig, en 1938.
YANKEV KUCEK MOSKVER: Único hijo de Nathan y Hindele. Ayudado por una organización de jóvenes judíos, a los siete años escapa de Danzig y junto a otros niños logra llegar a Palestina. Vive y se educa en un kibutz. Aprende las artes del falsificador y por esa habilidad ingresa al Mossad. Forma parte del comando que en 1960 secuestra al criminal nazi Adolf Eichmann en Buenos Aires. A mediados de mayo de ese año se traslada a Montevideo a la búsqueda de Aarón Goldwicz.
JUDITH MENDEL: Viuda de Aarón.
RUTH GOLDWICZ MENDEL: Única hija de Judith y Aarón, administradora del Palacio Durazno y amante de Arquímedes B. Carson.
ARQUÍMEDES B. CARSON: Detective, con vivienda y oficina en un apartamento del Palacio Durazno.
PICO SÁNCHEZ TORREÓN: Juez encargado de la causa abierta por el hallazgo de un esqueleto en el sótano del Palacio Durazno. Coopera con Arquímedes en la investigación y acerca pistas importantes para esclarecer lo sucedido cincuenta y tantos años atrás.
DON LÍBERO: conocido también como el Silbador, jubilado del ferrocarril, anarquista, ocupante del apartamento 306 del Palacio Durazno, es de los pocos residentes de la primera época, y memorialista privilegiado de los secretos guardados en el antiguo edificio.
LOS ESCENARIOS
Montevideo en la actualidad.
Danzig en la década del 30 del siglo pasado. Danzig, estado libre a partir del tratado de Versalles de 1919, se encontraba al noreste de Polonia, en la frontera con la Unión Soviética. Población mayoritariamente de habla alemana estaba afincada a orillas del río Motlava, afluente del Vístula poco antes de desembocar en el Báltico. Al noreste de Danzig se construyó el campo de concentración de Stutthof. La segunda guerra mundial estalló el 1 de septiembre de 1939 cuando el acorazado alemán Schleswig-Holstein bombardeó el polvorín de la ciudad. Actualmente, con el nombre de Gdansk, pertenece a Polonia.
Campo de concentración de Stutthof, entre 1939 y 1945.
Palestina en las décadas del 30 y 40 del siglo pasado.
Buenos Aires y Montevideo en la década del 60 del siglo pasado.
ALGUNOS FRAGMENTOS
“En el mismo instante en que se enfrentó a la notera de la televisión, Ruth sintió que los días apacibles se habían terminado. Lo que ella desconocía era que la invasión de las ratas, que sí existían y que pululaban en el sótano buscando las cañerías y cualquier hueco por donde meterse, correspondía a un plan que una semana antes se le había ocurrido a su novio, amante, mantenido, Arquímedes B. Carson, inquilino del 213, e investigador privado, de acuerdo con lo que decía el cartel en su puerta”.
“Solo sabe Dios por qué Hindele caminaba esa mañana por la calle de la sinagoga. Sabe Dios, y no responde a las súplicas del joven rabino. «Tú que me dispensas la misericordia y dispones de los muertos con Tu gracia», rezaba sin pronunciar sonido, en tanto el traqueteante convoy avanzaba a paso de hombre. Al llegar a «Regresa con Tu misericordia a Jerusalén, Tu ciudad, para residir donde has dicho…», sus ojos se anegaron al recordar al pequeño Yankev, con sus seis años de miedo y asombro, rodeado de otros niños que habían iniciado el largo viaje hacia Palestina, y que quizá, Dios mediante, habrían llegado a la Tierra Prometida”.
“Como si hubiese estado previsto en el pacto con el Altísimo, Germe Reshe exhaló su último suspiro en el mismo instante en que Yankev, a cuatro calles de distancia, lanzaba su primer berrido. Cómo fue que Aarón percibió esa simultaneidad mágica es un misterio. Vio la muerte contundente y percibió el llanto inaudible. Aún conmovido creyó con alivio que aquel había sido el último acto de la hechicera que yacía en la cama. Ignoraba, ingenuo, que su destino y el del recién nacido habrían de cruzarse trágicamente años más tarde”.
“A Aarón le constaba entender a aquellos judíos encerrados, temerosos de salir de sus casas, que continuaban hablando de un Dios compasivo y misericordioso, judíos que se enorgullecían de pertenecer al pueblo elegido por Él, cuando lo que habían recibido desde siempre fueron persecuciones, epidemias, pogromos, pobreza, hambre, guerras”.
“La idea fue del ascendido jefe de campo, el Lagerältester Aarón Goldwicz, quien por mérito propio había recobrado su identidad. Estaba exceptuado de llevar el número cosido en el uniforme, pero debía lucir el doble triángulo. Ante él, los Häftlinge debían descubrirse quitándose la gorra, practicando el saludo, Mutzen ab, obligatorio al paso deun oficial o miembro de las SS. Para los prisioneros autorizados a dirigirle la palabra era Herr Lagerältester, los SS lo nombraban por el apellido, y para Pauly era indistintamente, Goldwicz, Aarón o judío de mierda, dependiendo del humor del comandante”.
“Cuando oyó el ruido de la llave en la cerradura, Yankev Kucek levantó la vista de lo que estaba haciendo. Se quitó los lentes que tenían la lupa de relojero adosada sobre el cristal derecho, y los sustituyó por los que usaba a diario, amartilló la pistola que dejó oculta y al alcance de la mano, y espero sentado detrás de la mesa de trabajo. Escuchó los pasos acercándose, los contó sin abrir la boca, y cuando vio la cara de Zvi Aharoni, parado en la puerta, no tuvo necesidad de preguntarle nada: tenían a Eichmann”.